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Por qué creo en Dios — testimonio de un musulmán

Por F. Kamal

Motivo n.º 1

¿Por qué existimos? El argumento de la evolución aleatoria no es suficiente para una persona reflexiva. Si estudiamos la probabilidad de que nuestro ordenado mundo se originó por total casualidad, las posibilidades son extremadamente reducidas. Hay demasiadas variables que tendrían que coincidir; algunas con un grado muy bajo de tolerancia de «error». Además, las leyes de la estadística se rigen de manera que la asunción de pura casualidad resulte todavía menos atractiva. Por ejemplo, la probabilidad de obtener cruz al lanzar una moneda dos veces es ½ x ½ = ¼, al lanzarla tres veces ½ x ½ x ½ = 1/8, al lanzarla cuatro ½ x ½ x ½ x ½ = 1/16 y así sucesivamente. Observa cómo de rápido disminuye la probabilidad a medida que aumenta el número de intentos.

Sin embargo, nuestra existencia depende de la confluencia óptima de muchísimos sucesos. Por ejemplo, la distancia entre la Tierra y el Sol es de media unos 149,5 millones de kilómetros, que es la distancia adecuada para sustentar la vida. Si la Tierra estuviera ligeramente más cerca, todos los seres vivos habríamos perecido debido al calor; si estuviera un poco más lejos, nos habríamos congelado. Mientras que la rotación de nuestro planeta nos permite disfrutar de días de 24 horas, no hay motivo para descartar que si las cosas hubiesen sido diferentes y la Tierra girase más despacio, cada noche durase varios meses. Este efecto por sí mismo erradicaría gran parte, si no la totalidad, de la vida terrestre. Tampoco hay motivo para suponer que la rotación de nuestro planeta alrededor del Sol debe ser de 365,2422 días1. Si en su lugar, los inviernos durasen 43 años, por ejemplo, la vida habría tenido dificultades para surgir. Si nuestra atmósfera estuviera compuesta por hidrógeno, helio, metano y amoniaco (por ejemplo, la atmósfera de Júpiter) sin la cantidad mínima requerida de oxígeno, la vida terrestre habría perecido. Si el agua no tuviera diferentes propiedades como líquido, gas o sólido, ¿cómo podría el ciclo del agua y los flujos actuales reponer y reciclar los importantes ciclos ecológicos y nutricionales que mantienen el entramado de la vida? Sin una atmósfera terrestre protectora, los seres vivos estaríamos expuestos a meteoritos, fluctuaciones de temperatura extremas y radiaciones cósmicas o ultravioletas, lo que pone a la vida en peligro de formas diferentes. Y todo lo anterior son solo unas pocas variables medioambientales. Si considerásemos la existencia de algo tan increíblemente complejo como un animal, las probabilidades volverían a caer en picado.

Tomemos al ser humano como el sujeto de nuestro análisis. Para describir la extraordinaria estructura del hombre, vamos a descomponerla en funciones/partes modulares. Incluso un sencillo módulo, como puede ser el movimiento, resulta ser extremadamente complejo. Laboratorios de informática y robótica de modernas universidades avanzadas con algunas de las personas más inteligentes del mundo, mediante el uso de diferentes algoritmos, robots e inteligencia artificial han trabajado durante años para perfeccionar esta y otras funciones biológicas sencillas. (No obstante, una araña puede realizarlas con facilidad). ¿Qué posibilidades hay de que un estudiante de posgrado pueda obtener de forma aleatoria partes y combinaciones arbitrarias para formar un robot funcional? ¿Y si usara un generador aleatorio de letras para escribir el código para un programa de inteligencia artificial funcional? (Estamos hablando de probabilidades inferiores a un 1 %). Y solo hemos hablado del movimiento (por ejemplo, caminar, correr, escalar, saltar, etc.). ¿Qué pasa con otras funciones como hablar o escuchar?

Los científicos han estado trabajando durante varios años para mejorar una «nariz artificial». Esto contrasta con el elegante poder y la sofisticada precisión de los sabuesos y las avispas parasitoides. ¿Qué hay del resto de sentidos?

Las probabilidades disminuyen a gran velocidad. Ni siquiera hemos hablado sobre cómo formar un corazón, un riñón o un cerebro. Si observamos los procesos biológicos a nivel molecular de la bioquímica, vemos un gran número de procesos altamente precisos que se rigen con sincronización y secuenciación extraordinarias. Hemos indicado un número muy limitado de variables para desarmar el quid del argumento, y aun así las probabilidades han disminuido cuantiosamente2.

Hasta este momento, debería resultar obvio para el lector que hay millones y millones de factores que siguen esta línea de razonamiento, con cada uno de ellos disminuyendo todavía más las probabilidades totales de vida. Incluso aunque estos acontecimientos hubieran sucedido por mera casualidad sigue siendo posible, no es probable. Así, aferrarse a la noción de que un evento con una probabilidad extremadamente reducida haya sucedido por casualidad resulta bastante inverosímil. Si existe alguien que se sienta cómodo con unas probabilidades como esas, estamos seguros de que jugadores de azar de todo el mundo se pelearían por conocer a dicha persona. (Ahora me queda claro: «¿Quieres decir que no estás dispuesto a demostrar con acciones lo que predicas?». «¿Sabes qué? Te ofrezco unas probabilidades de un billón contra uno...»). Y, aun así, resulta sorprende que gente que jamás apostaría ni mil dólares en unas probabilidades de locos (perdón, pero no hay otra manera de llamarlas), lo haría con Dios sin dudarlo un instante3.

Ejemplo n.º 1: Imagínate que los científicos descubrieran una nave espacial vacía extraordinariamente avanzada mientras buscaban un planeta o una galaxia. ¿Cuántos científicos explicarían su existencia como una tirada de dados aleatoria del universo? ¿Considerarías que es una explicación científica creíble y establecida? ¿Y si se descubrieran después edificios y ciudades abandonados? ¿Descartaría de inmediato la comunidad científica la posibilidad de un creador inteligente?

No obstante, vemos a nuestro alrededor signos incongruentes de objetos y procesos con un alto nivel de organización. ¿Quién es el creador? ¿Acaso puede surgir algo de la nada (sin una explicación)4?

Motivo n.º 2

Mientras que la ciencia ofrece mucho al ser humano y sin duda debería ser estudiada, su valor debería ponerse en perspectiva. La ciencia no puede convertirse en un dios. Aunque la ciencia es extremadamente útil cuando se usa como es debido, si se utiliza por sí sola o se la eleva al estatus de un dios, también puede resultar insuficiente para la mente inquisitiva. La ciencia se utiliza para responder a lo que llamamos las «preguntas de cómo», y no las «preguntas de quién y por qué». Mientras que nadie rebate el valor de responder «preguntas de cómo», elevar la ciencia al estatus de un dios y negarse a responder «preguntas de cómo» plantea muchos problemas. Una mentalidad estrecha y tener poca visión puede resultar en que las personas que ven la ciencia como su dios releguen las «preguntas de verdad» a, como máximo, una categoría de preguntas que no vale la pena debatir. Pero una mente sedienta de conocimiento debería preguntarse si unas evasivas tan hipócritas indican un uso selectivo del intelecto.

La ciencia sobresale a la hora de responder a «preguntas de cómo», pero no siempre es buena a la hora de responder «preguntas de por qué». Por ejemplo, la ciencia de la mecánica y la física explica el cómo de la mecánica clásica (fuerza = masa × aceleración, distancia = velocidad × tiempo, etc.), que resulta muy útil para determinar la trayectoria de misiles, entre otros. No obstante, ¿cómo se sostienen estas «leyes»? De forma alternativa, con una masa y unas condiciones iniciales, el Big Bang realiza un buen trabajo a la hora de explicar cierta información (por ejemplo, información cósmica) respondiendo una buena «pregunta de cómo» pero ignorando las «preguntas de por qué» existen la masa/energía/condiciones iniciales.

Si consultas un libro de ingeniería sobre aviación, dirá que la propulsión producida en las alas del avión es debida al principio de Bernoulli. La curvatura del alerón durante el despegue hace que el aire superior se mueva más rápido que el flujo de aire inferior. Esto tiene como consecuencia un desequilibrio en la presión que hace que el avión se eleve. Mientras que esto es una «pregunta de cómo» muy buena con su respectiva respuesta, para empezar, no explica por qué existe el principio de Bernoulli. ¿Por qué flota un barco de acero? La respuesta de la ciencia es que el barco es principalmente aire, no acero (dentro del barco). Puesto que el aire tiene una densidad más baja que el agua, asciende, porque los cuerpos de baja densidad ascienden encima de los cuerpos de alta densidad. Según el principio de Arquímedes, la fuerza de flotación del barco está determinada por el peso del agua desplazada. Pero no responde realmente la «pregunta de por qué», sino una «pregunta de cómo». ¿Es debido a la «pregunta de por qué» que se sostiene el principio de Arquímedes? Es más, ¿por qué se sostienen las diferentes leyes de la termodinámica, la gravedad y la aerodinámica? En última instancia, los fenómenos observados se reducen a modelos, y el funcionamiento de dichos modelos a ciertos axiomas y leyes, pero no se ofrece ninguna explicación de por qué estas «leyes» fundamentales, principios, ecuaciones, axiomas o como quieras llamarlos, existen.

Se podría decir que los científicos, con el tiempo, intentan responder a las «preguntas de por qué». Al fin y al cabo, los modelos cambian al surgir nueva información. Las ecuaciones de la mecánica newtoniana clásica pueden evolucionar y actualizarse con su equivalente relativista para ajustarse a las teorías de Einstein, por ejemplo.

No obstante, estas nuevas fórmulas plantean sus propias «preguntas de por qué»5. Así que, estos avances en realidad responden a «preguntas de cómo», no a un tipo específico de «preguntas de por qué». En cierto sentido, estos avances están dando una respuesta más sofisticada a las «preguntas de cómo»6.

Según la complejidad de los modelos, estos pueden evolucionar y pueden tener elementos recurrentes o ellos mismos convertirse de forma recurrente en elementos de un modelo. A medida que las cadenas de modelos se hacen más largas, pueden contestas mejor a preguntas de cómo. No obstante, hay partes (como algunos axiomas y suposiciones) que van más allá de la capacidad del modelo para explicarlas. Mientras que se pueden formar cadenas con estos modelos, estas no son universales y tendrán algún elemento, axioma o suposición que la actual cadena de modelos no podrá explicar.

Quizá las mentes más literarias prefieran esta cita de Shakespeare en su obra Hamlet:

Ello es, Horacio, que en el cielo y en la tierra hay más de lo que puede soñar tu filosofía7.

En todo caso, este enfoque, es decir, analizar detenidamente «preguntas de cómo» e ignorar un tipo de «preguntas de quién y por qué» es un enfoque intelectualmente parcial que resulta obvio incluso para alguien joven y sin estudios.

En otro orden de ideas:

Mientras escribía esto, me vino a la mente un recuerdo de mi infancia. Fue hace bastante tiempo, así que los detalles están un poco borrosos, pero recuerdo la esencia con claridad.

Cuando era pequeño, mi tío compartió conmigo una valiosa lección que había aprendido. Me contó que una vez se enfadó mucho con otro familiar nuestro. Dicha persona ejerció durante un breve periodo de tiempo bastante influencia económica en una nación pobre y en desarrollo. Mi tío creía que las políticas promulgadas por este pariente habían perjudicado a gente y se lo había hecho saber con indignación.

En respuesta, nuestro familiar le contó una parábola que decía:

Ves a alguien sentado en un muro alto. Justo debajo de él, hay un hombre agitando los brazos frenéticamente mientras se ahoga en un profundo lago. Lo esperado sería que el hombre saltara a rescatarlo, pero para tu asombro, se levanta de un salto fuera de tu vista a un lugar seguro.

Pensarás: ¡qué hombre más horrible!

Pero lo que no sabías es que al otro lado del alto muro había otro lago donde tres mujeres y sus bebés se estaban ahogando. El hombre había saltado para ayudarlos.

Me gusta contar esta historia porque me recuerda lo vagamente que a veces percibimos la verdad.

A veces, la verdad es muy difícil de percibir y de sonsacar. Mover, aunque sea ligeramente, el foco de la luz con la que estamos estudiando algo puede revelar un aspecto de la verdad diferente en su totalidad. Pero la verdad puede permanecer enmascarada, ya que puede resultar difícil extraer y analizar como es debido el 100 % de la información. La ciencia es una herramienta maravillosa que debe utilizarse con rigor y responsabilidad, pero no siempre puede ser un representante ideal de la verdad, ya que puede cambiar de sentido por completo a medida que se proponen teorías y surgen nueva información. Tampoco hay una garantía total de que podamos observar y procesar toda la información que existe8.

(Quizá de la misma manera que si viviésemos en un mundo bidimensional, puede que jamás viéramos cubos tridimensionales si no se cruzaran o interactuaran con nuestro plano de existencia).

Motivo n.º 3

Además de la naturaleza de la información que es externa a nosotros, existe la antigua cuestión de la fragilidad central de nuestro enlace con la información.

El célebre cuento antiguo chino de la mariposa y el hombre ilustra esto a la perfección:

Había una vez un hombre que mientras dormía soñó que era una mariposa. Cuando se despertó, no sabía si era un hombre que había soñado que era una mariposa, o si era una mariposa soñando que era un hombre. En otras palabras, nuestras conclusiones solo pueden ser tan convincentes como la información que asumimos que es verdad.

La gente musulmana puede que diga que necesitamos una conexión con lo Divino (normalmente a través de un profeta) porque Dios es la única verdad absoluta, y solo a través de él podemos empezar a conocer la verdad esencial (por ejemplo, a través de los profetas).

Soy consciente de que necesitar a un Dios no significa que este exista, pero sí que quiere decir que si Dios existiera, sin duda lo necesitaríamos, y esa sería una forma de confirmar la verdad de que Dios existe9.

Motivo n.º 4

¿Cómo explicarías el instinto? La ciencia se contenta con relegar temporalmente cosas que hoy en día no puede responder a «cajas negras» para lidiar con ellas en un momento posterior (con suerte cuando los instrumentos se vuelvan más poderosos, etc). Incluso si estos mecanismos se relevan en un futuro, dichos descubrimientos sin duda causarán asombro debido al magnífico funcionamiento interno del universo. Existen algunos casos extraordinarios de instinto en la naturaleza. Quizá uno no debería pasarlos por alto, subestimarlos o descartarlos. ¿Acaso no deberíamos hacer preguntas? ¿Cómo sabe un pájaro cómo construir un nido o volar por primera vez? ¿Cómo sabe un mamífero dar a luz sin haberlo hecho antes? ¿Cómo sabe una cría nada más nacer que tiene que alimentarse? ¿Cómo sabe un castor cómo construir una represa? ¿Quién ha «programado» en última instancia a estos animales? Y, ¿por qué existe este código? (Esta sería una «pregunta de por qué» en lugar de una «pregunta de cómo», por ejemplo, ¿cómo funciona el programa?).

Motivo n.º 5

La belleza del universo. El universo no solo es funcional, también es hermoso. Cuesta contemplar una hermosa cascada, admirar una noche estrellada o deambular por un bosque sin creer que exista un Dios. ¿Acaso una belleza tan impresionante surge al azar? ¿Qué artista se aleja de su caballete y pincel para volver más tarde y encontrarse por pura casualidad con su lienzo repleto de las imágenes más hermosas y sinceras del mundo? No solo hay belleza en el mundo físico, sino también en el mundo virtual de las matemáticas y la física. ¿Qué científico con cabeza no siente asombro ante la extraordinaria elegancia de las muchas leyes que rigen los aparentemente complejos y no relacionados fenómenos? ¿Acaso no hay un ente inteligente y creativo que está haciendo el trabajo sin ser visto? Los musulmanes no pueden evitar sorprenderse ante cada nuevo descubrimiento de la ciencia a medida que la Majestuosidad de la creación de Dios se revela ante ellos. «¿Cómo de grande es la sutileza, la elegancia, la belleza y la destreza de nuestro Señor?», exclaman asombrados los musulmanes.

Los descubrimientos de hoy en día desvelan mundos hasta ahora desconocidos, como puede ser el entorno que reveló el microscopio electrónico, o las extrañas y maravillosas criaturas descubiertas durante las expediciones más recientes a las profundidades del océano. Las extraordinarias, delicadas y elegantes conexiones en el entramado de la ecología parecen ser prueba de que hay una asombrosa Creatividad, Destreza e Inteligencia detrás del universo, no una mera tirada de dados10.

Motivo n.º 6

Supongamos por un momento que no crees en Dios, el cielo, el infierno y el Día del Juicio Final.

Ahora piensa en lo siguiente: ¿qué pasaría si Dios no existe y falleces sin creer en él? ¿Te pondrías a saltar de alegría tras tu muerte? Probablemente no. ¿Qué más da si estás muerto?

Ahora imagínate qué pasaría si Dios existe y falleces sin creer en él. ¿Te pondrías a saltar de alegría tras tu muerte? Probablemente no. ¿Sería ese día (el Día del Juicio) un día de angustioso arrepentimiento?

Motivo n.º 7

Personalmente, percibo algunas señales de verdad en el extraordinario efecto del islam en las personas, familias, comunidades y el curso actual de la historia. Aunque no hago hincapié en ellos, no sería correcto desestimar directamente estas señales sin pensarlo ni un solo instante. Soy consciente de que mucha gente no estará de acuerdo conmigo en este aspecto. No me extenderé mucho, apenas ofreceré una vista general de ellos. Por ejemplo, no muchas fuerzas a lo largo de la historia han podido transformar a algunos de sus mayores enemigos en sus mayores defensores. Omar pasó de ser un implacable perseguidor del islam y de casi acabar con la vida del profeta Muhammad a convertirse en uno de los máximos musulmanes y el segundo califa del islam.

La transformación de Malcolm X también es una interesante historia. Era un hombre lleno de ira y resentimiento hacia las personas blancas, quien, tras descubrir el islam, pudo ver más allá de la raza para evaluar su relación con la gente blanca.

Malcolm X no es una excepción. Otros se han enfrentado a entornos de drogas, bandas, prostitución, crimen o peor, han conseguido dejar atrás dicho obstáculo. El islam ha cambiado la vida de muchas personas que se sentían perdidas para luego esforzarse por hacer el bien. Puede tener éxito en situaciones donde el gasto social, la ingeniería social y los programas de rehabilitación no hay podido. Está claro que el islam llega hasta lo profundo del alma humana.

También resulta ilustrativo leer las historias de los acompañantes del Profeta y cómo éste transformó una nación que enterraba vivas sus hijas recién nacidas, vivía en un estado de ignorancia e inmoralidad, adoraba ídolos, cometía todo tipo de abominaciones y acciones deshonrosas, cortaba lazos familiares, trataba mal a sus invitados, y en la que los más fuertes explotaban a los más débiles, en una nación que, al poco de la llegada del profeta Muhammad, se convirtió en un modelo de justicia, verdad y compasión. El efecto de Muhammad en todo el curso de la historia fue tan dramático e inaudito que incluso una persona no musulmana, cuando escribió un célebre libro con una clasificación de los 100 personajes más influyentes en la historia de la humanidad, decidió colocarlo en primer lugar.

No solo ofreció un nuevo modo de vida a una población variopinta, retrógrada y vil, sino que cambió a esta gente en apenas unos años para derrotar y subyugar por completo a las superpotencias de entonces: los poderosos imperios persa y bizantino.

Motivo n.º 8

¿Cómo se puede explicar el «fenómeno de Muhammad»? ¿Cómo puede alguien que era analfabeto de repente verse asociado con el Corán? El Corán tiene considerables ritmos acústicos, mérito literario y sabiduría. Se puede considerar la cumbre de todo el idioma árabe. Y, aun así, el profeta Muhammad era analfabeto. Además, ¿qué motivo tendría Muhammad para llevar a cabo esta misión? Sus primeros años se vieron interrumpidos por persecución y tristeza. Algunos de sus seguidores fueron brutalmente torturados y asesinados, otros se vieron obligados a emigrar, su clan fue boicoteado, e incluso él fue apedreado por los niños del pueblo de Taif. Con una interminable miseria y un casi seguro exterminio a la vista, ¿qué motivo tendría para seguir? ¿Era el motivo riqueza, estatus o prestigio? ¿Cuál era su motivo? Incluso cuando los coraichitas (su tribu) le ofrecieron grandes riquezas y el trono si abandonaba su misión, él se negó. En una ocasión, le dijo a su tío: «Por Dios, si colocasen el Sol en mi mano derecha y la Luna en la izquierda con la condición de que abandonara este camino, hasta que Dios no me haya hecho victorioso, o perezca en el intento, no lo abandonaría». No solo es complicado establecer su motivo, sino que también uno debe recordar que Muhammad se había establecido (mucho antes de convertirse en profeta) como una persona que era conocida por su honestidad, sus acciones justas, su honradez y su fidelidad. Su carácter era impecable. De hecho, los coraichitas le habían concedido el título de Al-‘Ameen (el de confianza).

Motivo n.º 9

Mientras que hay milagros que se asocian al profeta Muhammad, los musulmanes prefieren enfatizar el milagro del Corán. (Nota: los musulmanes creen que el Corán incluye las palabras exactas de Dios, reveladas por el arcángel Gabriel al profeta Muhammad). Prefieren hacer hincapié en el Corán porque, en cierto sentido, es un «milagro con vida»; puede leerse, recitarse, analizarse y estudiarse incluso hoy en día. Está claro que es un milagro acústico y lingüístico, así como una gran fuente de sabiduría. El Corán ha desafiado a los no creyentes a duplicar una obra similar, pero nadie ha aceptado dicho reto en 1400 años.

Existen muchos aspectos del Corán que indican su origen divino. Por ejemplo, en la sura de «Los bizantinos», el Corán predice la derrota de los persas ante los bizantinos. Pero estas aleyas (versos) fueron revelados en una época en la que los bizantinos (romanos) habían sufrido varias derrotas considerables y devastadoras a manos de los persas. Solo muchos años más tarde, en un sorprendente giro del destino, los persas fueron vencidos «a manos de los bizantinos». Hay aleyas (versos) en el Corán que revelan datos sobre la embriología humana que la ciencia moderna no había descubierto hasta hace poco y que es imposible que se supieran hace 1400 años. Este hecho es todavía más relevante si uno se toma la molestia de examinar las herramientas y las teorías que existían durante ese periodo. Mucho de lo damos por sentado en la actualidad es muy diferente de lo que la gente pensaba hace mucho tiempo.

En los últimos años, algunos musulmanes han reevaluado los textos religiosos a la luz de la ciencia moderna. Lo que es interesante es que algunas lecturas lingüísticas y nuevas interpretaciones parecen coincidir con descubrimientos científicos recientes, pero el Corán se reveló hace 1400 años, mucho antes de que se hicieran dichos descubrimientos. ¿Una mera coincidencia? ¿Son válidas estas interpretaciones? En caso afirmativo, ¿cómo se supo esta información? ¿O acaso estamos dándole demasiada importancia a estas interpretaciones? Independientemente de lo que uno opine de estas interpretaciones, estas pueden resultar una lectura entretenida.

Por ejemplo, ¿aluden los versos del Corán que la Tierra es redonda? Algunos pasajes parecen indicarlo.

Existen muchos aspectos del Corán que desafían la noción de que haya sido creado por el hombre, de los cuales solo algunos se han mencionado aquí. (Encontrarás más ejemplos en otro capítulo de este libro11,12).

Motivo n.º 10

Los musulmanes pueden argumentar que aquellos que no creen en Dios quizá deben plantearse si están dispuestos a llorar, tener esperanzas y fallecer para satisfacer una aleatoria tirada de dados. (Y, de todas formas, quizá valga la pena preguntarse: «¿Quién ha tirado los dados?»). Después de todo, ¿quién quiere ser una marioneta en una existencia sin sentido ni propósito? Los musulmanes puede que se digan a sí mismos: «Si no hay justicia, verdad, compasión o amor reales, si no hay un Dios, ¿por qué querría uno vivir?». ¿Por un lujoso coche deportivo rojo? ¿Por una casa de verano en la playa?

Los musulmanes están muy cansados de cualquier apariencia de elevar las riquezas o la fama mundanas al estado de dioses personales (muy perecederos). Un dicho del profeta Muhammad nos recuerda la fragilidad de estas eternas búsquedas que son incapaces de saciar la sed del hombre y llenar el vacío de su alma.

«Anas relató que el Mensajero de Dios dijo: “Si hubiera dos valles de riquezas para el hijo de Adán, él querría un tercero. Y el estómago del hijo de Adán no está lleno sino de polvo [...]». (Sahih Muslim 5.2282)

Final del capítulo

Nota del autor: Puesto que este capítulo versa sobre la existencia de Dios, puede que haya gente que malinterprete mis referencias científicas. No creo que la ciencia pueda probar (en sentido absoluto) la existencia de Dios, o su falta. (Un musulmán puede que argumente que esta aparente ambigüedad, o velo temporal, refleja una idea central del islam: la libertad de elección. Es a través de la libertad de elección y la expresión paulatina de nuestro corazón que nuestra vida se escribe).

En muchas formas, Dios pertenece al mundo de lo «invisible», y, por lo tanto, existe un elemento de fe en la creencia. Pero no se trata de una fe ciega y sin sentido, las señales de Dios se manifiestan a través de la existencia, para que la mente racional las contemple. De hecho, es probable que uno encuentre pruebas convincentes que indican la existencia de Dios13.

También cabe mencionar que el escepticismo hacia Dios requiere un «acto de fe» en cierto sentido (la analogía no es del todo exacta), o un axioma o suposición, ya que la falta de existencia de Dios no se puede probar científicamente, y a menudo hay una suposición implícita de que todo es observable para el ser humano, sin que haya prueba de ello. Estas personas puede que digan que algo que no se puede observar, en la práctica, no existe en su mundo.

No obstante, a medida que la ciencia avanza, los instrumentos se hacen más sensibles, las teorías evolucionan y los experimentos indirectos se ponen en línea, las generaciones futuras probablemente reconocerán la existencia de muchas cosas y conceptos que nuestra generación actual no haría. Los científicos de hoy en día reconocen la existencia de cosas que los «científicos» más avanzados de hace 2000 años habrían afirmado categóricamente que no existían o como mucho las calificarían de especulaciones fantasiosas de mentes muy imaginativas. No obstante, solo porque alguien de un periodo de la historia diga que algo no existe, no hace que ese algo cese de existir, incluso si no es observable directamente de alguna manera a través de los ojos o los sentidos de la persona en su momento14,15.

1 Desde un punto de vista técnico, este parámetro tiene cierto intervalo. Por ejemplo, durante el periodo devónico (hace 400 millones de años), un año estaba compuesto por 400 días de 22 horas cada uno. Esto se puede determinar gracias a la constatación de los registros fósiles, entre otros. Las cifras actuales (como los días de 24 horas) se deben a elementos como las fuerzas de marea y la deriva continental.

2 Incluso las emociones pueden ser muy útiles para el ser humano. Por ejemplo, hay estudios sobre lesiones cerebrales en los que se indica que las personas con un limitado abanico de emociones pueden tener muchas dificultades a la hora de tomar decisiones.

3 Incluso si se descubriera la existencia de vida extraterrestre, esto no debilitaría el argumento. Todo lo contrario. Dicho hallazgo platearía más preguntas. ¿Por qué existe una cantidad tan grande de condiciones duras y transformaciones en la existencia? En esencia, que la vida haya surgido de la nada es un evento bastante improbable. Más formas de vida creadas a partir de la nada son todavía más improbables. (Cabe mencionar como nota aparte adicional de un tema relacionado que los musulmanes creen en una creación distinta (es decir, además de los seres humanos), denominada genio. Existen muchas definiciones de la palabra «genio». Una de ellas hace referencia a la creación surgida a partir del fuego que, al igual que el hombre, tienen la capacidad de elegir entre el bien y el mal). En el Corán, a Dios también se le conoce como «el Señor de todos los mundos». Y para aquellos que aún se lo están preguntando: en 1960 se realizaron estudios para predecir la probabilidad de mundos similares a nuestro planeta mediante lo que se llama la ecuación de Drake. Muchos problemas se han puesto de manifiesto con este enfoque en concreto, incluidos numerosos factores que se han ignorado (por ejemplo, la tectónica de placas, utilizada para los metales o el ciclo térmico, la gravedad de Júpiter que protege a los planetas interiores de los asteroides, etc.). También está la hipótesis de que las cifras asignadas a los diferentes factores sean incorrectas. Asimismo, hay quienes han sugerido la paradoja de Fermi. Si hay tantas posibilidades, ¿por qué aún no nos ha visitado ninguna civilización avanzada? Otra nota: hay quienes hablan de simulaciones por ordenador que implican algoritmos de evolución genética. No obstante, los algoritmos genéticos convencionales plantean algunos problemas, como la tendencia de obtener asíntotas y acercarse a menudo a máximos locales y no globales. También se debe tener cuidado de no dar a los dados atributos divinos, como inteligencia, etc., y pasar por alto ese hecho.

4 «Nada» significa «nada». Mezcla algo con nada y ya no tendrás nada. Como sutiles ejemplos de algo, encontramos la función de probabilidad, un principio de incertidumbre, el espacio que incluya cualquier dimensión relacionada superior a tres, una «ley» de física, etc. Uno debe tener cuidado con que las nociones de la nada no permitan la entrada accidentan de un «algo» muy sutil en ellas sin ser consciente de ello.

5 Un ejemplo para aquellos que sepan de astronomía: cómo = la información planetaria de Tycho Brahe. Por qué = las ideas de las fórmulas elípticas de Kepler que «explican» las rutas de la información. Primera iteración/recurrencia: las elipsis de Kepler se convierten en un cómo, y la teoría de la gravitación de Newton ahora ofrece el por qué. Segunda iteración/recurrencia: ahora es la gravitación de Newton la que se convierte en el cómo, y Einstein explica la gravedad como una «curvatura del espacio-tiempo», es decir, el nuevo por qué. Además, los modelos más nuevos tienen diferentes suposiciones; por ejemplo, el de Newton se aplica bien en un «mundo ordinario». El de Einstein es necesario para lidiar con un entorno diferente, como los objetivos masivos (por ejemplo, agujeros negros, el universo en su inicio, etc.).

6 El GPS demuestra cómo los avances en la física (la relatividad) fueron necesarios para corregir algunas suposiciones «intuitivas» pero inválidas en la física clásica (sobre el tiempo), lo que tuvo como resultado unas «respuestas de cómo mejoradas» y la posibilidad de que los receptores de GPS funcionaran.

Un GPS encuentra su posición a través de cuatro satélites de referencia en el cielo. Este método utiliza la variación de la distancia = velocidad (por ejemplo, la velocidad de la luz) × tiempo (por ejemplo, tiempo de tránsito de la señal) para calcular su posición. El elemento clave es el cambio temporal; necesita ajustarse para tener en consideración la dilatación del tiempo debido a la velocidad relativa, y la distorsión del tiempo debido a la masa, según las teorías de Einstein de la relatividad especial y general. Nota: la teoría de la relatividad general de Einstein también denominó la gravedad como «una curvatura en el espacio-tiempo».

He aquí otro ejemplo de nueva información que desafía ideas y suposiciones actuales, y requiere respuestas de cómo mejoradas (por ejemplo, modelos). Modelos de estructura anatómica: Del modelo atómico de J.J. Thomson al «modelo planetario» de Niels Bohr y al modelo de nube cuántica (por ejemplo, probabilidades).

(¿No te interesa la física? ¿Qué te parece un ejemplo de química en su lugar? Un caso de una respuesta de cómo mejorada sería cuando Mendeleev propuso al principio la ley de los gases ideales, la cual perfeccionó la ecuación de Van der Waals para lidiar mejor con la temperatura baja y la presión alta).

7 Aquellos que prefieran las matemáticas puede que encuentren interesante el teorema de incompletitud de Gödel. Explora los límites de cosas como las matemáticas. Otras ideas relacionadas: las funciones no computables de Alan Turing, el trabajo de Gregory Chaitin (por ejemplo, Omega). Un poco menos interesante pero aun así curiosa es la tesis de Church-Turing, en su versión tanto fuerte como débil. (Es menos interesante porque es una conjetura).

8 ¿Te interesa la astronomía? ¿Sabías que el «universo observable» se está encogiendo? (Entre los motivos, se encuentran la expansión acelerada del universo; busca información sobre la «energía oscura» y la velocidad de la luz). Puede que lleguemos a un momento en el que lo único que podemos ver en el cielo es la Vía Láctea. Si toda la información previa se borrase de alguna manera en ese momento del futuro, muchas verdades se nos escaparían, pero eso no significa que no sean verdad.

9 Los ateos concluyen erróneamente que debido a que el ser humano «necesita» que Dios exista, de alguna manera lo crea (en su mente). No obstante, vale la pena mencionar que necesitar que algo ocurra no hace que ocurra por fuerza. Dios no necesita al ser humano para existir. En realidad, se podría decir que el hecho de que los humanos recurran con tanta facilidad a la idea de un Dios supremo es, de hecho, una señal de que Dios existe. En otras palabras, primero viene Dios y luego su idea de él, no al revés. En resumen, muchos musulmanes dirán que no es una «causa», sino de un «signo de la existencia de Dios». (Véase también fitra, Corán, 7:172, el hadiz sobre la prehistoria, posible nostalgia/recuerdo de su Extraordinaria Majestuosidad).

10 Parece que la cuestión de la «casualidad» es mucho más complicada de lo que se suele pensar. Por ejemplo, el laboratorio PEAR (Investigación de Anomalías de Ingeniería de Princeton) de la universidad homónima obtuvo unos resultados muy interesantes sobre la interacción entre los generadores de eventos aleatorios (REG) y la «consciencia» humana. Por lo visto, el deseo o la intención de «sesgar» los sucesos fortuitos pueden «cambiar» las probabilidades de una forma sutil pero estadísticamente significativa. (www.princeton.edu/~pear/).

11 Cabe mencionar que, aunque hace 1400 años se hubieran registrado en el Corán elementos de interés o merecedores de ser discutidos para los científicos actuales, éstos solo fueron identificados recientemente por musulmanes; ningún musulmán actuó sobre ellos (o los comprendió) hace 1400 años.

12 Mientras que la historia europea se vio afectada por la tumultuosa relación entre la ciencia y la Iglesia, el islam nunca estuvo en una situación similar. En su lugar, la religión islámica y la ciencia prosperaron juntos, ya que el islam fomentó con fervor la búsqueda del aprendizaje y la sabiduría. Esto contrasta en gran medida con los encuentros entre la ciencia y el cristianismo, que incluyeron el famoso juicio de Galileo.

13 Parece haber matices de holgazanería y falta de humildad en el enfoque de algunos agnósticos que resultan perturbadores. Estas son dos cualidades que son sutilmente subversivas, pero en última instancia extremadamente destructivas, para la maravillosa aventura de la exploración abierta.

14 Curiosamente, el laboratorio PEAR (Investigación de Anomalías de Ingeniería de Princeton) estudiara la interacción entre los generadores de eventos aleatorios (REG) y la «consciencia» humana, así como en la «visión remota», lo que indica que puede haber interacciones pequeñas pero estadísticamente significativas más allá de nuestro nivel actual de comprensión. Los resultados son interesantes a la vez que controvertidos, por lo que se necesitarán más estudios.

15 Sería interesante ver cómo algunas de los intrigantes elementos complejos de la mecánica cuántica (la física de los objetos pequeños) se aclaran en el futuro. Hoy en día, la mecánica cuántica y la física proponen la existencia de conceptos desconcertantes —como que el acto de observar algo puede alterar lo observado, que el efecto puede parecer que precede a la causa (por ejemplo, desde un punto de vista empírico, existen intrigantes experimentos de doble rendija sobre este tema), entre otros— que puede que tengan respuestas muy interesantes.

(Extracto del libro "Comprender el islam fácilmente")

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